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        <title>EL TIEMPO.COM - Columnistas y Editorial</title>
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        <copyright>COPYRIGHT © 2008 Casa Editorial EL TIEMPO S.A</copyright>

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            <title>ELTIEMPO.COM</title>
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<title>América Latina, olvidada en el voto estadounidense</title> 
<link>http://feeds.eltiempo.com/~r/eltiempo/editorial/~3/289084231/ARTICULO-WEB-NOTA_INTERIOR-4161281.html</link><pubDate>LUN 12 MAY 2008 06:49 PM</pubDate><description />
<content:encoded><![CDATA[<P><FONT class=textoNormal>Berkeley - A medida que se acorta la carrera presidencial, los latinoamericanos pueden observar e imaginar lo que Hillary Clinton, Barack Obama o John McCain podrían hacer por sus países si llegan a la presidencia. ¿Cuál candidato es el mejor para América Latina? ¿Hay alguna diferencia si Barack Obama o Hillary Clinton se convierten en el nominado del campo demócrata, e importa si uno de ellos o el Republicano John McCain triunfa en noviembre?</FONT></P>
<P><FONT class=textoNormal>Por décadas, el comercio ha sido el modus operandi de la política exterior estadounidense en la región, pero algunas administraciones han tenido planes más amplios. ¿Alguien recuerda la política de Jimmy Carter, impulsada por el tema de los derechos humanos? ¿O las eras de intervencionismo de Reagan y Bush I que, dependiendo del punto de vista que tenga uno, salvaron la región de los revolucionarios o suprimieron el cambio que se necesitaba?</FONT></P>
<P><FONT class=textoNormal>Guste o no, Carter y Reagan mostraron agudos contrastes en la manera como abordaron a América Latina. Sin embargo, en los últimos 16 años los presidentes demócrata y republicano Bill Clinton y George W. Bush han ofrecido prácticamente lo mismo: libre comercio al extremo.<BR>&nbsp; <BR>Hay sólo indicios muy sutiles de que los Senadores Obama y Clinton o incluso el Senador McCain tengan intenciones distintas, por lo que intentar analizar sus posturas para decidirse por uno sobre el otro es más difícil que adivinar quién ganará la Copa Mundial de Fútbol.</FONT></P>
<P><FONT class=textoNormal>Por ahora, el mayor problema que representa la región para los norteamericanos son los 12 millones de inmigrantes indocumentados que, se estima, hay en Estados Unidos, la mayoría de los cuales habla español. Dígase lo que se diga sobre el libre comercio, en varios países los seres humanos han reemplazado al azúcar, las bananas y el café como principal exportación.</FONT></P>
<P><FONT class=textoNormal>Entonces, una primera pregunta para América Latina debería ser: ¿en qué se diferencian los candidatos en cuanto al trato a sus compatriotas que se encuentran indocumentados en los Estados Unidos? ¿Les permitirán quedarse y seguir enviando miles de millones de dólares en remesas?</FONT></P>
<P><FONT class=textoNormal>Si bien la extrema derecha del Partido Republicano preferiría que estos inmigrantes regresaran a casa -medida que sería devastadora tanto para América Latina como para Estados Unidos- los tres candidatos tienen una postura más sensata.<BR>&nbsp;<BR>McCain, Clinton y Obama apoyan una "reforma integral", palabras en clave para el ying y el yang de manejar el sentimiento antiinmigración aquí: dad a los estadounidenses algunas promesas de hacer que las fronteras sean más seguras y se tragarán el darles a los indocumentados una vía para acceder a la ciudadanía. (Nadie menciona en este toma y daca que Estados Unidos ya ha destinado miles de millones a asegurar las fronteras y que, no obstante, cerca de 500.000 inmigrantes ilegales se las arreglan para venir, pero esa es harina de otro costal.)</FONT></P>
<P><FONT class=textoNormal>La propuesta de ley más reciente en el Congreso hace la vía a la ciudadanía casi tan difícil como cruzar la frontera, y los tres candidatos la apoyaron. Sin embargo, si se busca valentía sobre el tema de la inmigración, puede que el Senador Obama, de padre africano y madre estadounidense, tenga más que mostrar que los otros. Ha sido el único candidato que ha defendido el derecho de los indocumentados a obtener una licencia de conducir legal, propuesta impopular para muchos votantes. Aunque fue necesario un círculo de prostitución para derribar al ex Gobernador Eliot Spitzer, su plan de dar licencias de conducir a los inmigrantes ilegales de Nueva York -medida que según la mayoría de los expertos es de todo sentido común en términos de garantizar una mayor seguridad vial- demostró ser su primer error de cálculo. Hasta el entonces popular líder tuvo que archivarlo.</FONT></P>
<P><FONT class=textoNormal>De modo, que a falta de una visión de largo plazo -quizás llegue tras las elecciones- volvemos al comercio como factor predominante del debate que pueda existir acerca de América Latina en la campaña. Aunque Clinton y Obama han insistido en que el Tratado de Libre Comercio de América del Norte (NAFTA) se renegociará en función de las inquietudes laborales y medioambientales -incluso llegando a amenazar con retirarse del acuerdo- es altamente improbable que esa retirada llegue a concretarse.</FONT></P>
<P><FONT class=textoNormal>Los acuerdos tienen un apoyo generalizado en el Congreso. Sin embargo, Obama fue el primero que habló, y de manera más insistente, sobre un libre comercio más equitativo, por lo que es más probable que termine adoptando una postura diferente a la de sus rivales. Además, el Gobernador Bill Richardson de Nuevo México y ex Embajador de EE.UU. en las Naciones Unidas, que tiene orígenes latinoamericanos y ahora apoya a Obama, tiene afinidad con América Latina. De hecho, recientemente participó en las negociaciones con Venezuela y Colombia para liberar a los rehenes de las FARC.</FONT></P>
<P><FONT class=textoNormal>Obama se ha opuesto sistemáticamente a un acuerdo de libre comercio con Colombia. Clinton, aunque ahora se opone, antes se había manifestado a favor y McCain le daría hacia adelante hasta firmarlo. Sin embargo, lamentablemente se trata de apenas un acuerdo comercial, no de una visión. Y, si Obama puede llegar a indicar que tiene una, todavía es necesario que la enuncie.<BR>&nbsp;<BR>Los latinoamericanos podrían incluso preguntar si los candidatos realmente se interesan en ellos. Después de todo, la producción de etanol basado en maíz estadounidense está haciendo subir notablemente los precios de los alimentos y esto a nadie en la carrera presidencial parece importarle. En materia de etanol los candidatos están todos de acuerdo, lo que sólo puede significar una cosa: las tortillas van a subir de precio. Considerando lo que los candidatos han dicho hasta ahora acerca de América Latina, es poco probable que esta tendencia cambie.<BR><BR>* Profesora de la Universidad de California en Berkeley, se encuentra preparando un libro acerca de América Central,&nbsp; Forgotten Battlefields.&nbsp; </FONT></P><FONT class=textoNormal>
<P><BR>Copyright: Project Syndicate, 2008.<BR><a class=linkdenota target=_blank class=linkdenota href="http://www.project-syndicate.org" target=_blank>www.project-syndicate.org</A><BR>Traducido del inglés por David Meléndez Tormen</P></FONT><img src="http://feeds.eltiempo.com/~r/eltiempo/editorial/~4/289084231" height="1" width="1"/>]]></content:encoded><feedburner:origLink>http://www.eltiempo.com/opinion/columnistas/otroscolumnistas/ARTICULO-WEB-NOTA_INTERIOR-4161281.html</feedburner:origLink></item>
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<title>Uribe, Ecce Homo</title> 
<link>http://feeds.eltiempo.com/~r/eltiempo/editorial/~3/289084232/ARTICULO-WEB-NOTA_INTERIOR-4161382.html</link><pubDate>LUN 12 MAY 2008 07:04 PM</pubDate><description />
<content:encoded><![CDATA[<P><FONT class=textoNormal>Cualquier ensayo de Uribe de transferir responsabilidades a la Corte, a senadores gringos que conspiran, a sus hasta hace unos días entrañables congresistas colombianos o a los antiguos militantes del M-19 y el Epl lo empequeñece y acentúa la triste soledad que hoy comparte con Gallup y las Farc, madres de las huérfanas encuestas que ya no le alcanzarán para la reelección. Acaso para terminar lánguidamente su mandato, abrazado por&nbsp; 'familias en acción' y los funcionarios que bendicen el tsunami que les ha traído honorarios adicionales.</FONT></P>
<P><FONT class=textoNormal>Si es que antes, en su afán de defenderse y como cualquier Samper, no prefiere dejar maltrecha nuestra institucionalidad y de pronto inventarse una guerra, por esa arcaica ley que bien expresó hace unos años José María Aznar (el perfecto paisa): "Ellos pierden, nosotros ganamos".</FONT></P>
<P><FONT class=textoNormal>Pero, ¿de dónde la confianza de nuestros políticos en que pueden llegar a las instancias gubernamentales a construir un país a su medida, rehusando la ley y manipulando a la opinión pública, de espaldas al continente y con el único amparo de Norteamérica y los medios, no importa el rabo de paja que atesoren y contradiciendo la más elemental ley de Murphy?</FONT></P>
<P><FONT class=textoNormal>Resulta preocupante, y miedosa, la posibilidad de que la integración de los ministerios de salud y trabajo y los de política y justicia obedezca a una macroestrategia orientada a favorecer a la patronal y debilitar la justicia, hacia un proyecto nacional soportado por la legalización del poder político y económico de origen paramilitar.</FONT></P>
<P><FONT class=textoNormal>La increíble decisión de apostarle a la implementación pública de un proyecto de "refundación del país", sin rendir cuentas por un pasado ignominioso, es el testimonio de la decidida emergencia de fuerzas sociales que, mientras en democracias maduras constituyen hace rato una opción política legítima, en Colombia han preferido esconderse tradicionalmente en las entrañas del&nbsp; Estado, al que han secuestrado para después acusarlo de negarles las garantías que antes ellas mismas le impidieron ejercer.</FONT></P>
<P><FONT class=textoNormal>En esa perspectiva, Uribe, hay que decirlo, es de lo mejor que le ha pasado al país desde el Frente Nacional, pues encarna la posibilidad de una catarsis: el mostrar de dientes de una veta social y cultural que ciertamente, y tal como lo confirma Fabio Echeverri, sin el proyecto-Uribe no hubiese mostrado su acumulado de "(...) excrementos, estiércol, podredumbre, en una gran bodega que se llama Colombia" (revista Semana). Un parto afortunado, doloroso y ojalá memorable para nuestra olvidadiza democracia.</FONT></P>
<P><FONT class=textoNormal>La matriz de guerra, medios, encuestas y presiones a la justicia, sin embargo, no sería nada sin la impronta de 'raza' y 'verraquera' con que Uribe ha consolidado sus altos niveles de popularidad, quizá hoy sombríos, pero irrebatibles en su capacidad de conectar con el sentir popular.</FONT></P>
<P><FONT class=textoNormal>Lo que algunos han denominado una "crisis de partidos" o "demostración de fortaleza institucional" ha resultado ser el testimonio de la fragilidad de nuestra ciudadanía, el más endeble y descriteriado eslabón de nuestra democracia.<BR>&nbsp;<BR>Maniobras gubernamentales que en la coyuntura carezcan del amplio espectro y el sentido de vínculo que ofrecen escenarios como una asamblea constituyente resultarán siempre sospechosas, personalistas y mezquinas frente a los retos de la situación. Un espíritu que no sólo necesita el país sino el mismo Uribe, para transformar la crisis en una oportunidad. Siempre que pueda resistir la ardiente tentación de convertirla en una 'Constituyentíca'.</FONT></P>
<P><FONT class=textoNormal>Ya no se trata de 'seguridad democrática', Presidente, sino de una conducta que según Nietzsche sólo ejercen los estadistas, capaces de cortar la pobre rama que los sostiene para mirar de frente los abismos. Se trata de su prometido 'corazón grande', que desde la campaña electoral sólo nos ha mostrado lamentables Yidis y 'Raúles Reyes'. </FONT></P>
<P><FONT class=textoNormal><a class=linkdenota target=_blank class=linkdenota href="mailto:msingapur@yahoo.es" target=_blank>msingapur@yahoo.es</A><BR><a class=linkdenota target=_blank class=linkdenota href="http://criteriocolombiano.blogspot.com" target=_blank>http://criteriocolombiano.blogspot.com</A></FONT></P><img src="http://feeds.eltiempo.com/~r/eltiempo/editorial/~4/289084232" height="1" width="1"/>]]></content:encoded><feedburner:origLink>http://www.eltiempo.com/opinion/columnistas/otroscolumnistas/ARTICULO-WEB-NOTA_INTERIOR-4161382.html</feedburner:origLink></item>

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