Para leer esta nota usted debe ser un usuario registrado. Regístrese o ingrese aquí.
Fue una tarde de abrazos, ojos húmedos, toros bravos, toreo de verdad, de grande pares de banderilla y puyazos de premio. Arte y maestría.
Porque estaban mano a mano, toro a toro, dos de los mejores del mundo. Una tarde, inolvidable. Había afición de varias nacionalidades. Había pancartas de "gracias maestro", de "no te vayas". Per (...)
Publicidad
COPYRIGHT © 2008 CEET Prohibida su reproducción total o parcial, así como su traducción a cualquier idioma sin autorización escrita de su titular. Ver Términos y Condiciones.